Idealismo y realidad.
Por Gabriela Gómez.

Se estrenó en el teatro Solís, “Dulce pájaro de juventud”, interpretada por el elenco de la Comedia nacional, obra poco conocida del norteamericano Tennessee Williams, autor de obras como El zoo de cristal o Un tranvía llamado deseo, tantas veces llevadas a escena.

La historia del joven Chance (Enzo Vogrincic), que regresa a su pueblo luego de fracasar como actor, acompañado por la princesa Krosmonopolis (Alejandra Wolf), una exitosa artista en decadencia; se apropia de la poesía, el arte, la humanidad -en definitiva-, de los personajes, contrapuestos a la cruel e implacable realidad que plantea el político Finley (Mario Ferreira).
Sobre este contraste de puntos de vista se centra la obra que plásticamente cuenta con el excelente trabajo de Oria Puppo, en el diseño de escenografía vestuario y video, haciendo de la puesta una especie de teatro operístico u ópera teatral, donde el vestuario y el diseño de la escenografía están en armonía con una práctica escénica y musical, muy cercanas a la ópera.
La obra está traducida, versionada y dirigida por Alejandro Tantanian, uno de los artistas de la escena argentina más reconocidos internacionalmente, quien hace que esta obra de Williams explote en una multitud de espejos que se vuelven en el tiempo como un castigo, como un impulso circular que nos da de frente a una realidad prepotente y racista.

La obra, escrita a fines de los años 50, tiene como tema central el ineludible paso del tiempo, tópico que junto al sexo y la muerte han sido claves en la obra de Williams, y que en la versión de Tantanian pasa a otro plano para mostrar a los personajes en una actitud casi inocente, frente a la irracionalidad de un mundo cruel y despiadado.
Con una excelente actuación de sus protagonistas Wolf y Vogrincic (actor invitado), la Comedia Nacional entra con paso seguro a la cartelera de su nueva programación, mostrando un clásico del teatro norteamericano, que se vuelve hacia una realidad que nos parece ser conocida de otros tiempos, valiéndose de los recursos dramáticos, pero también del humor y de la música creando un espectáculo completo y disfrutable desde el punto de vista visual y actoral.
“Dulce pájaro de juventud” de Tennesssee Williams. Teatro Solís. Dirección: Alejandro Tantanian.
