El archivo Di Maggio

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Bajo el pomposo nombre de Artes visuales en Uruguay: diccionario crítico, lo que su autor, Nelson Di Maggio, plasma en formato de libro, es su archivo personal. En el prólogo trata de justificar las causas por las que no incluyó otras disciplinas de las artes visuales, como la fotografía, por ejemplo. Pero las excusas no suenan convincentes. Es evidente que lo que concretó está basado en escritos que Di Maggio atesoró durante setenta años de “relación devocional” con las artes visuales del Uruguay. Por este motivo creo que el título le queda grande y en realidad debería de haberse llamado Archivo Di Maggio. Nelson es el último representante de una generación de críticos que en los años cincuenta y sesenta del siglo pasado ejercieron la crítica desde los medios de prensa escrita y que tenían gran influencia en el medio cultural.
Sin embargo ésta publicación no está a la altura de sus antecedentes por varios motivos. Una cosa que no puede suceder nunca en un diccionario es que los datos sean erróneos. He encontrado varios errores a lo largo del libro, pero imagino que deben de haber muchos más ya que de gran parte de los artistas que aparecen en él yo no tengo información precisa y no sé si lo que figura escrito es verdadero o falso. Esto resulta grave porque un diccionario de éstas características aspira a ser un libro de consulta para futuros investigadores o simples curiosos de la reciente historia del uruguayo. En esto está fallando. A modo de ejemplo cito algunos errores:

1- Incluye a Carlos Pellegrino como coautor de los videos que realizó conmigo. Sin embargo cita un video que en realidad su autor es Enrique Aguerre. Dice que nos presentamos en la quinta Bienal del Mercosur, cuando en realidad nos presentamos en la tercera.
2- La fecha de nacimiento de Enrique Aguerre (actual director del MNAV), no es 1954 sino 1964.
3- La entrada correspondiente al grupo Octaedro tiene un error importante. Solo nombra a siete de los ocho, se salteó a Carlos Aramburu, y encima uno de los nombres no es el correcto. Donde dice Gabriel Gallo, debería decir Gabriel Galli. Seguramente se confundió con Daniel Gallo aunque éste nunca participó de Octaedro.
4- Los nombres que tienen un asterisco al final se supone que tienen una entrada en este diccionario. Sin embargo el grupo Axioma, citado en varias entradas de otros, no tiene la suya propia.
5- El grupo Los Otros figura como constituído en 1978, cuando en realidad, la primera muestra del mismo es en agosto de 1979, momento en el que asumen su nombre, según consta en declaraciones de Carlos Seveso para la revista La Pupila de setiembre de este año. Éste dato erróneo parte de un escrito de Gabriel Peluffo sobre el arte en tiempos de la dictadura. Dato que se desmiente fácil ya que es evidente que el nombre Los Otros es consecuencia de que antes existía Octaedro cuya primera muestra fue en junio de 1979.
6- El nombre de Beatriz Gulla figura erróneamente como Beatriz Agulla.

Solamente estos seis errores admitirían una fé de erratas o revisar todo el libro para poder sacar en el futuro una edición aumentada y corregida.

El libro se define como diccionario crítico y en esto también quiero resaltar algunas cosas.
En el prólogo, Di Maggio escribe que el largo de cada texto se corresponde a la importancia del artista citado. Es lógico, por lo tanto que Torres-García, Barradas, Figari o Cúneo, entre otros, tengan textos largos. Sin embargo uno de los más largos es el correspondiente a Ana Salkovsky. Más largo que el de Carlos Federico Sáez. Sin desmerecer la obra de Salcovsky me parece que está fuera de escala. Lo que supongo sucede es que Di Maggio incluye en esta entrada un texto que él escribió para algún catálogo de Salcovsky el cual decidió publicarlo entero.
Sólo cita dos exposiciones, cuando no debería de citar ninguna. Pero resulta que las dos exposiciones que cita fueron curadas por él. Eso no es serio. Además pretende presentar a la muestra Tiro al blanco (1976), como antecedente de la instalación como disciplina artística en el Uruguay. Cosa que él mismo desmiente cuando en la entrada correspondiente a Nelson Ramos reconoce sus instalaciones con mesas y sillas de 1967. La otra exposición curada por él, y que aparece en este libro, es Metamorfosis del dibujo (Alianza Francesa, 1978) que se constituyó en un gran escándalo cuando, en plena inauguración, los artistas participantes empezaron a descolgar sus obras desconformes con la manera en que éstas estaban presentadas: enmarcadas con metros y metros de papel higiénico ( la obra como mierda?). En esa entrada Di Maggio escribe que muchos de los participantes se arrepintieron posteriormente de sus actos, cosa que no creo sea verdad. Aunque hay que reconocer que este escándalo dio origen a Octaedro al año siguiente. Comentario aparte merecen las críticas a algunos de los artistas citados. Especialmente a Jaqueline Lacasa y a Gustavo Tabares. Aunque comparto algunos de sus conceptos, se nota demasiado que hay odio hacia ellos.

Lamentablemente este libro no cumple en su totalidad la función para la que fue creado. Es solo una parte de las artes visuales uruguayas, una gran parte pero incompleta, y con erratas imperdonables.

Como complemento, si compran y leen este libro, les dejo el link de mi libro digital llamado El maravilloso mundo del arte uruguayo contemporáneo, en el cual aparece Nelson Di Maggio, caricaturizado por mí, haciendo comentarios sobre la obra de varios artistas uruguayos.

Artes visuales en Uruguay: diccionario crítico
Autor: Nelson Di Maggio
Edición del autor con los esponsors de Universidad ORT, CCE, Fundación Itaú y Museo Gurvich.
650 pesos, en las principales librerías del país.