Historias de diván

Hurgando en el inconsciente

historias de divan

Cada uno de los capítulos comienza con una cita de un personaje célebre, que quizá en un principio puede resultar extraña, o no saberse por qué viene a cuento. Pero luego de visto el episodio, si se la recuerda, podrá verse cómo cuadra perfectamente, echando una nueva luz sobre el relato. Éste es uno de los tantos detalles que dan cuenta de la riqueza conceptual y la profunda densidad temática de cada uno de los capítulos que componen esta adictiva miniserie filmada en Montevideo.

Cada historia cuenta con un invitado especial en el rol de un paciente que va a atenderse al consultorio de un psicoanalista (notable), de esta manera se van desentrañando los conflictos y los cuadros psicológicos que aquejan a los personajes. Como una trama policial, el cuadro significa un enigma que el psicólogo irá ayudando a desentrañar hasta dar con la clave, quizá un trauma profundo o circunstancias que determinan la personalidad y las dificultades, ansiedades, dramas y perversiones actuales. Tal vez lo más interesante del planteo es que ninguno de los personajes presentados tiene un perfil demasiado alejado del común de los espectadores. Son personas con las que uno podría identificarse fácilmente, seres humanos corrientes con características reconocibles o cercanas. Además, el mismo protagonista carga con sus propios dramas vitales, se involucra emocionalmente con sus pacientes, y asimismo carga con un pasado reciente que lo agobia. De esta manera, se logra una notable humanización de este protagónico que en apariencia es tan perspicaz, apacible y comprensivo.

Un hombre infiel (Pablo Rago), una prostituta disconforme con su trabajo (Vanessa González), un sacerdote agobiado por la culpa (Alejandro Awada), una chica con una enfermedad terminal (Vera Carnevale), un hombre celoso (Tomás Fonzi) y una víctima de violencia doméstica (María Abadi) son los interesantísimos y entrañables personajes que hasta la fecha pasaron por el consultorio. En todas las historias el psicoanálisis es una herramienta que ayuda a la superación personal, aunque también en algún caso particular se demuestren las limitaciones de la disciplina. El analista recurre a métodos lacanianos (en el episodio del sacerdote), gestálticos (a menudo enfatiza con sus preguntas en cómo se sienten o sintieron sus pacientes), y hasta a la terapia de grupo (en el episodio de la chica leucémica) para lograr que sus interlocutores accedan al origen de sus problemas, en terapias que duran meses pero que son condensadas en uno o dos capítulos. La serie pareciera tener además una veta especialmente instructiva –el episodio de la mujer golpeada es un buen ejemplo– sobre las formas de proceder y superar ciertas situaciones aberrantes.

Si bien la sólida y firme dirección del veterano Juan José Jusid es un punto fuerte, también lo es el elenco actoral y, por supuesto, el guión adaptado del libro homónimo del psicoanalista y conductor Gabriel Rolón, basado en experiencias de su desempeño profesional. Las historias ficcionadas estarían basadas en casos reales, aunque ciertos detalles fueron cambiados para preservar la identidad de los verdaderos pacientes.

Considerando la naturalidad obtenida, la notable presentación de personajes y los impactantes picos de emoción, sin lugar a dudas Historias de diván es un hito sin precedentes en el audiovisual uruguayo, y una serie a seguir.

 

Historias de diván.
Dirección: Juan José Jusid.
Guión: Marcelo Camaño, con base en textos de Gabriel Rolón.
Elenco: Jorge Marrale, María Mendive, Humberto de Vargas, Celeste Pérez, entre otros.
Producción: Canal 10 (Uruguay) y Yair Dori Producciones (Argentina).
Duración: 30 minutos.
País: Uruguay.
Emisión: Canal 10, sábados a las 23 horas.